Home | Actualidad | #HistoriasDeLaCuarentena (II) | “Escogí tratar enfermos, no sus enfermedades”

#HistoriasDeLaCuarentena (II) | “Escogí tratar enfermos, no sus enfermedades”

historias-de-la-cuarentena-2

@ldmiquilena

De un momento a otro, y sin previo aviso, se cancelaron vuelos, cerraron fronteras y se dictó una cuarentena social, al principio casi de manera voluntaria, hoy impuesta y vigilada por los cuerpos de seguridad del Estado. Muchos venezolanos se encontraban fuera de su país y sin previo aviso quedaron atrapados en otras latitudes, sin posibilidad alguna de retorno. #HistoriasDeLaCuarentena

Juán José Marañón es un venezolano de esos que quedó atrapado en la coyuntura de los cierres de aeropuertos y vuelos cancelados por la pandemia. Se encuentra en España, uno de los países europeos fuertemente golpeado por el virus COVID-19. Sin embargo, lejos de quedarse como un espectador pasivo que ve los toros pasar desde la barrera, el también medico de profesión ha puesto sus conocimientos a la orden de todos aquellos que puedan necesitarlo y así evitar un viaje a Emergencias que seguramente terminaría en largas horas de espera, pues la prioridad es clara y es atender la pandemia.

Oriundo del estado Lara, este médico con más de 30 años de trayectoria profesional comenta que cuando se supo varado en España sin poder regresar a su país, los sentimientos negativos no tardaron en aparecer: “Estoy en España por circunstancias de la vida. Vine a visitar a mi hija y cuando me tocaba regresar, no me pude devolver porque el gobierno de Maduro canceló los vuelos desde aquí hacia Venezuela. Sentí mucha ansiedad pues me hubiese gustado estar en Venezuela que creo puedo haber ayudado más pero ya luego pasé a la aceptación y entendí que tenía que ponerme en las manos de Dios y eso me tranquilizó.  Comencé a usar este tiempo para mirar dentro de mí y enfrentar mis miedos”.

Sus días transcurren filtrando información en redes sociales y su línea de tiempo la ha convertido en un una línea informativa con noticias relacionadas con el virus. “Hay demasiada desinformación sobre lo que está pasando realmente” sentenció el también especialista en neuropsicología, especialidad que le permite dictar talleres de crecimiento personal. Dice Marañón que la combinación de la medicina y las emociones a través de la psicología le ha permitido tocar el corazón de muchos de sus pacientes y se confiesa estar encantado con esta faceta de su carrera: “Nací para servirles a los demás, para ayudar al prójimo”.

“Al verme obligado a quedarme varado en España hasta que vuelvan a reactivar los vuelos, decidí que no podía estar sin hacer nada útil y por eso ofrecí ese apoyo en las redes sociales, para ayudar a las personas, contestar dudas y poder calmarlas ante el miedo que todo esto ha desatado en el mundo entero”, comentó el galeno.

Medicina remota 

“Me han contactado más de un centenar de personas desde que coloqué el mensaje en mi cuenta de Twitter @jjmm2205. Comenzamos a conversar a través de mensajería instantánea y la mayoría pregunta sobre la pandemia, como prevenirlo y esas cosas. Otros me explican la sintomatología de lo que los males que los aquejan y voy orientandolos en cuanto a lo que deben hacer. Dependiendo de los síntomas que me comentan y luego del debido interrogatorio médico que les hago, determino como canalizarlo”. Esto supone que el galeno esté en continuo aprendizaje y pendiente de las actualizaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) emite a diario, junto a gobiernos del mundo entero.

De igual forma, no es cualquier cosa esto de atender pacientes a distancia o de manera remota. Se deben tener en cuenta algunas medidas mínimas que garanticen un buen resultado. “Desde la distancia y por esta vía (Whatsapp) hablo mucho con quien escribe y se van precisando síntomas. Dependiendo de la naturaleza de lo reportado, les recomiendo como tratarlo o los refiero a otros colegas que están en Venezuela. Si son de otros países y requieren evaluación médica o de un centro de salud pues se los planteo”.

Asegura que todas las indicaciones y consejos que da son con estricto apego al orden y a la norma. No hay espacio para la improvisación. “Hace poco fui consultado sobre el controvertido uso de Ibuprofeno para tratar los síntomas del virus. Ante el vacío existente de información, lo mejor es evitarlo y optar por opciones que han demostrado ser más seguras y efectivas como el paracetamol o acetaminofen, que es la recomendación que dan en la mayoría de los reportes de salud”.

Cuenta Marañón que, luego de los males propios de la pandemia, la hipertensión es la segunda afección por la cual es contactado. Los pacientes desean saber si su condición se agravará con el contagio y otras dudas, las cuales responde de la siguiente manera; si son de España, los refiere inmediatamente al Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y si está en Venezuela, hace lo mismo con los contactos que aquí maneja. “El interrogatorio aporta el 80 por ciento de la información para llegar a un diagnóstico y el examen físico un 20 por ciento”, comentó.

Según Marañón, su experiencia de más de 3 décadas lo ha ayudado a preguntar lo adecuado y tener claro que puede estar pasando a distancia. Recuerda un caso que le escribió porque tenía dolor abdominal, fiebre y diarrea. “Después de interrogarlo, le dije que lo más probable era que eso fuese un cuadro infeccioso, probablemente bacteriano y le sugerí hacerse un examen de heces, una hematología completa y acudir a su médico de confianza. En este caso le pase los datos de un colega porque es paisano de Venezuela”. Recibió con mucho beneplácito la información posterior de que el paciente pudo visitar al colega referido y con su respectivo tratamiento, está mejorando satisfactoriamente.

Al ser consultado sobre si pretende mantener estas asesorías gratuitas “en línea”, comenta que al regresar a su país, verá el escenario con el que se encuentre en ese momento, y si es posible compaginar las consultas con su agenda de trabajo en un futuro que todavía desconoce cómo será.

Sin embargo, es optimista.  “Yo creo que debemos estar tranquilos, confiar en Dios y estar convencidos que esta guerra contra el virus la va a ganar la humanidad, solo que en el proceso debemos preparanos para el impacto económico y social que dejará. No me cabe la menor duda que estamos frente a un cambio de paradigmas y del orden mundial como lo concebimos, así que este tiempo en familia, valorando lo verdaderamente trascendental en el ser humano,  hará que salgamos fortalecidos como especie y mejoremos las condiciones de nuestro planeta, exigiendo a las autoridades mayor claridad y honestidad en sus discursos. Creo que veremos el regreso de la alegría al vencer al enemigo”, enfatizó Marañón.

https://runrun.es

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*